El mal

Svali, una valiente mujer que decidió hablar para contar un poco más acerca de los Illuminati. Pese a que su testimonio lleva años en internet, no es muy conocido. En este artículo os presento un extracto de todo lo que ha declarado Svali.

 “Si detectas la mano del diablo en los eventos actuales, puedes estar más cerca de la verdad de lo que crees”.

¿Quién es Svali?

Svali apareció por primera vez alrededor del año 2005, afirmando haber abandonado a los Illuminati en 1995, tras haber trabajado para ellos como programadora mental. En ese momento decía que tenía 45 años, que estaba casada y tenía dos hijos, y por razones de seguridad utilizaba este pseudónimo. Tras haber desertado de la organización, arrepentida de lo que hizo, se convirtió al cristianismo. Su objetivo al relatar su testimonio era restituir ante Dios el daño provocado y alertar a la humanidad acerca del grave peligro que los Illuminati representan.

En marzo de 2006, Svali comenzó a escribir una columna en el portal suite101.com y en diciembre de ese año, H. J. Springer la contactó. En ese tiempo Springer era editor del programa de radio The Illuminati: how the cult programs people (Los Illuminati: como esta secta programa a la gente). El periodista le realizó una entrevista por correo electrónico de 18 partes. Springer afirma que conoció víctimas de abuso ritual y programación mental cuyos testimonios legitiman la historia de Svali. Ese mismo año, también fue entrevistada por Greg Szymansky en su programa de radio The Investigative Journal (Revista de investigación) que se transmitía en las estaciones RBN y GCN.

 

La historia de Svali

Svali nació en Alejandría, Virginia, en Estados Unidos en 1957 y durante un tiempo vivió en una pequeña ciudad a una hora de Washington DC. Cuando su madre se volvió a casar con un miembro illuminati, la familia se trasladó a una granja de 500 acres al norte de Washington DC.

La madre de Svali fungía como consejera espiritual en el Consejo Regional que cubría el area de Washington DC. Entre 1975 y 1981, Svali cursa estudios de enfermería y español en Charlottesville, Virginia.

Su función en la secta consistía en ser programadora mental y llegó a convertirse en la sexta entrenadora principal en la sucursal de San Diego. Tenía a su cargo a otros 30 entrenadores y posteriormente llegó a convertirse en la segunda entrenadora principal. En 1995 decidió dejar la orden, consciente y arrepentida del daño que estaba haciendo. Ella afirma que ha tenido que estar sometida a terapia, al igual que sus hijos, quienes fueron víctimas de abusos rituales por miembros de la secta.

¿Quiénes son los Illuminati?

Según Svali, los Illuminati son un pequeño grupo de personas con poder y dinero, que, tras las sombras, dirigen los destinos de todos los países del mundo. Sus principales fuentes de ingresos provienen del blanqueo de capitales, del tráfico de drogas, armas y personas, de la pornografía de adultos e infantil. También se dedican a la compra venta de asesinatos políticos y privados, la protección de asesinos y la formación y alquiler de mercenarios. Actualmente, trabajan de manera incansable para conseguir su principal objetivo: El Nuevo Orden Mundial.

Afirma Svali que los Illuminati cuentan con tres ramas principales: la británica que se ocupa de las finanzas y es supervisada por la germánica. En tercera instancia la franco-rusa y las tres tienen representación en todos los países del mundo. En Estados Unidos existen 18 ciudades que son consideradas centros de poder Illuminati. Estos centros son: Washington, Albany, Nueva York, Pittsburg, Salem, Raleigh, Minneapolis, Ann-Arbor, Wichita, Atlanta, Phoenix, Portland, Flagstaff, Seattle, Houston, Los Ángeles, Nueva Orleans y Springfield.

Según el testimonio de Svali, se trata de individuos sin principios capaces de cualquier cosa. En su mayoría son personas acostumbradas a la homosexualidad, la promiscuidad, la violencia y la pederastia. Entre los objetivos de su agenda se encuentran la destrucción de los valores sociales y promover una educación sin valores a los niños.

Según relata Svali ellos han sido los responsables de la gran mayoría de las guerras, financiando a ambos bandos. También han sido los causantes del terrorismo y están detrás de los incidentes del 11 de septiembre.

Un poco más acerca de los Illuminati

Llevan cientos de años en activo y con el paso del tiempo han ido acrecentando su poder. Han conseguido infiltrarse en los gobiernos, instituciones educativas, financieras y religiosas, en los medios de comunicación y en los servicios de inteligencia como el FBI o la CIA. Según la testigo, Adam Weishaupt no fue el fundador de esta sociedad como se cree, sino que, simplemente fue utilizado por ellos.

Comenta Svali, que los Illuminati trabajan mano a mano con la masonería. Uno de los principales focos de actividad del grupo se encuentra en el templo masónico de Alejandría. Ellos se encargan de potenciar las divisiones sociales, de hecho, uno de sus principales lemas es “divide y vencerás”.

Ellos son amantes del juego de ajedrez y consideran la guerra entre las naciones como un medio para “crear orden a través del caos”. Están firmemente convencidos de que ellos son quienes deben gobernar el mundo, ya que se consideran superiores a todo el resto de la humanidad.

Según Svali son personas arrogantes que se consideran intocables, puesto que muy pocas personas creen en su existencia y en su conspiración maligna. Ella piensa que la manera de detener sus siniestros planes es tomando conciencia del peligro que representan y bloqueando sus negocios ilícitos.

También comenta que han cometido una gran cantidad de atrocidades, entre ellas experimentos con personas. Se han ocupado de deshacerse de quienes han tratado de ponerlos en evidencia. Son extremadamente calculadores y saben que sus planes deben irse implementando gradualmente.

La Organización de los Illuminati

Según relata Svali, Estados Unidos está dividido en siete regiones. Cada una tiene “centros neurálgicos” o bases de poder dedicadas a la actividad regional. En cada región existen también compuestos militares y bases ocultas en áreas remotas o aisladas o en grandes propiedades privadas. Dichas bases se utilizan para entrenar a los nuevos miembros en técnicas militares, combate cuerpo a cuerpo, control de multitudes y guerra militar.

En el nivel más bajo de la secta, llamado “anárquico”, cada grupo se encuentra bajo la autoridad de un sumo sacerdote o sacerdotisa. En estos grupos se incluyen dos o tres entrenadores y el resto de los miembros realizan otras funciones. El segundo nivel se compone de los consejos de administración metropolitanos que tienen autoridad sobre los grupos locales y los que están en áreas rurales.

En el tercer nivel se encuentran los consejos regionales de cada una de las siete regiones compuesto cada uno por 13 miembros. Por encima de los consejos regionales se encuentra el consejo nacional, formado por miembros de antiguas dinastías financieras. Este modelo se replica en cada uno de los países del planeta.

En el nivel más alto se encuentra el consejo mundial, formado por miembros de antiguas dinastías de todo el planeta. Todos los miembros que conforman este consejo son muy ricos y poderosos e incluye a las familias reales conocidas y las familias reales secretas. Estas familias secretas poseen un antiguo linaje, tienen un enorme poder y dirigen los destinos de las naciones desde las sombras.

Menciona Svali que las familias alemanas son las que tienen el poder ocultista más fuerte, seguidos por los descendientes de la familia real francesa.

 

Simbología Illuminati

Según Svali, los Illuminati, que practican un culto luciferino, son muy adeptos a la simbología. Ellos controlan los medios de comunicación, Hollywood, Disney y la industria de la música. A través de estos sectores es como han ido implementando en la sociedad su ideología y su simbolismo.

Uno de sus principales símbolos es el Ave Fénix, que para ellos simboliza la resurrección. En algunos rituales de “resurrección” se lleva a una persona al borde de la muerte para después reanimarla. Cuando la persona se ha restablecido se le dice que se ha salvado gracias a Baal o a cualquiera de sus deidades.

Las mariposas y los arcoíris, son símbolos que representan el control mental de los individuos, en pocas palabras el proyecto MK Ultra. Las mariposas, simbolizan el proyecto Monarca de control mental. Por ello, no es casual ver a muchos personajes famosos portando estos símbolos.

La estrella de David dentro de un círculo es conocida como “El Gran Sello de Salomón”. Es utilizado por los Illuminati durante sus rituales más importantes para invocar a demonios. La pirámide simboliza el número 3. Es la figura sagrada en los antiguos misterios religiosos. Es una estructura que también se utiliza para invocar demonios.

El ojo de Horus o el ojo que todo lo ve, representa la vigilancia de sus deidades sobre la humanidad. Una vigilancia de la que nadie puede escapar. Según ellos puede abrirse o cerrarse según el momento espiritual del año en curso o de las personas.

 

Creando asesinos

Svali ofrece un crudo relato acerca de cómo los Illuminati entrenan a sus nuevos miembros, afirmando incluso que ella misma vivió este mismo entrenamiento. Todo comienza cuando el niño cumple 2 años de edad, en ese momento se le coloca en una jaula de metal conectado a electrodos. Tras recibir los electro choques, el niño es retirado de la jaula y se le entrega un pequeño gatito, ordenándole que debe retorcerle el cuello. En un primer momento el pequeño llorará y se negará a asesinar al felino. Ante la negativa, se vuelve a repetir la sesión de tortura pero esta vez hasta que quede aturdido. Cuando se le vuelva a ordenar al infante asesinar al animalito, lo hará, entre llantos, impulsado por el miedo a volver a sufrir el castigo. En cuanto cumpla la orden, será elogiado por “hacer un buen trabajo”.

Conforme el niño crece, se le entrena con animales de mayor tamaño y en algún momento deberán sacrificar a un bebé. A los nueve años, se les enseña a montar un arma de fuego y a utilizarla, primero practicando en objetivos fijos y después en animales. El procedimiento siempre es igual, si lo hacen mal son torturados y si lo hacen bien son elogiados.

A la edad de quince años, empieza el entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo, incluso se realizan encuentros frente a importantes líderes. Los torneos terminan cuando un niño cae y rara vez llegan hasta la muerte de uno de ellos. El perdedor es castigado duramente por su entrenador y el que resulta victorioso se le elogia. En los combates utilizan gran variedad de armas.

Cuando el joven ha cumplido 21 años, ya se ha convertido en una máquina de combate, un asesino bien entrenado y programado con códigos para matar.

Un culto siniestro

Según Svali, los Illuminati son seguidores de una doctrina llamada “iluminación”. Se trata de un grupo que afirma que sus raíces se remontan a los antiguos misterios de Babilonia, Egipto y los druidas celtas. Aseguran que mantuvieron “lo mejor” de estas tradiciones integrándolo con una fuerte disciplina oculta. Por esta razón, en grupos locales es frecuente el culto a deidades como El, Baal, Astarté, Isis, Osiris y Set.

La iluminación comprende doce etapas que incluyen el aprendizaje del viaje astral, el viaje en el tiempo y otros poderes ocultos. Ellos se han encargado de codificar sus rituales durante cientos de años y tienen la creencia de que son capaces de dominar los poderes ocultos.

Menciona Svali que el culto que practican los Illuminati es satánico y sádico y ellos, en su mayoría, son homosexuales. Entre sus prácticas son comunes la pedofilia, el sacrificio de animales y el asesinato ritual. En una entrevista, ella mencionó: “todos tuvimos que pasar por ciertos rituales espirituales en el momento de ciertas celebraciones especiales. Pero hice todo lo posible para ir lo menos posible. Siempre fueron cosas horribles, asquerosas y brutales”.

Los Illuminati creen en la existencia de portales dimensionales que pueden ser abiertos a través de importantes sacrificios. Según la testigo, en sus rituales se practican todo tipo de inmundicias. Asegura Svali que “la oscuridad y el abuso sexual acompañan sus rituales”. También afirma que se preparan para la llegada del que será su gran líder mundial.

Ellos disfrutan con el abuso y la tortura de niños pequeños, los cuales son seleccionados de gente que no pertenece al grupo. Svali, en una entrevista afirma: “Sé que estas personas enseñan y practican el mal”.

Un oscuro ritual de iniciación

Svali nunca olvidará aquella fría y oscura noche en la ciudad del Vaticano cuando tan solo tenía doce años y recordarlo aún le provoca terror. Ella junto con otros niños y algunos adultos fueron llevados a un pasillo subterráneo. El único acceso al recinto era a través de una entrada oculta detrás de una gran pintura. Al final del pasillo se encontraba una enorme sala que estaba conectada con otros trece pasillos. En cada una de las trece entradas había un cuerpo momificado bloqueando la entrada. Sus superiores le dijeron que se trataba de “los espíritus de los padres que velan por la ceremonia”.

En el centro de la habitación había una enorme mesa que parecía estar hecha de algún tipo de vidrio oscuro, quizás ónix u obsidiana. Tenía dibujada en color dorado una estrella de cinco puntas y estaba rodeada de unos canales de oro que servían para recoger fluidos. Sobre la mesa, en el interior de la estrella, yacía el cuerpecito inerte de un niño de tres o cuatros años. Svali cree que debía estar drogado, puesto que no se movía.

Presidía la ceremonia una especie de sacerdote que vestía una túnica color escarlata. La ceremonia fue oficiada en latín y Svali recuerda haber escuchado frases como “por favor acepta el sacrificio de hoy” o “el sacrificio sellará la ceremonia”. En el momento más álgido del ritual, el sacerdote introdujo un cuchillo dorado en el corazón del pequeño. Una vez terminado el sacrificio, los asistentes a la ceremonia debían acercarse al sacerdote, besar su anillo de oro y jurar lealtad al Nuevo Orden Mundial. Tras el juramento de lealtad, el sacerdote respondía “que te ocurra lo mismo o peor si rompes este juramento”. Svali afirma que en aquella sala podía sentirse y respirarse una gran maldad.

Escena de la película Eyes Wide Shot

El Nuevo Orden Mundial

Svali menciona que el objetivo primordial de los Illuminati es instaurar el Nuevo Orden Mundial. Este consiste en crear un gobierno dictatorial y semi marxista a nivel planetario, muy cercano al socialismo militarista. Para conseguir este objetivo han planeado crear un colapso programado de todos los gobiernos que se llevará a cabo de diferentes maneras.

El primer paso a desarrollar será crear un conflicto permanente en el Medio Oriente, el cual culminará con la amenaza de una guerra nuclear. Posteriormente crearan un colapso económico de proporciones dramáticas provocado a través de bancos e instituciones financieras. Al estallar la crisis, aquellos que tengan deudas quedarán indefensos ante el gobierno que buscará el pago de las mismas. Los ciudadanos, al verse afectados, se declararán en bancarrota y esto desembocará en un pánico generalizado y revueltas urbanas.

Para contener las revueltas, los militares llevarán a cabo un golpe de estado militar e impondrán la ley marcial. En cuanto el orden se restablezca, los líderes bancarios ofrecerán salvar la economía. Por último se le dará a elegir a la población aceptar el plan Illuminati o rechazarlo. Para los disidentes, las consecuencias serán terribles.

Una vez eliminada o puesta bajo control a la disidencia, se implantarán programas de “selección genética”. Esto quiere decir que solamente los mejores o los más brillantes tendrán el derecho de procrear, los demás serán esterilizados.

Tras la crisis, la primera en estabilizarse será Europa, empezando por Alemania, Francia y Gran Bretaña. Estas tres naciones serán las encargadas de exigir a la ONU la instauración de una moneda global única.

 

Acerca del Nuevo Orden Mundial

Cuando se instaure el Nuevo Orden Mundial, la mayor parte del poder estará concentrado en Europa. La fuerza militar se concentrará en Rusia y China será considerada superior a Estados Unidos gracias a su tradición ocultista.

Los Illuminati están plenamente convencidos de que la población, a quienes llaman “borregos atontados” accederán a sus siniestros planes. En palabras de Svali: “serán llevados fácilmente bajo un liderazgo fuerte, ayuda financiera en una economía mundial inestable y consecuencias terribles para las personas que se revelen contra el poder”.

Para alcanzar este objetivo, los Illuminati llevan años trabajando y uno de los primeros pasos fue la creación de la ONU. La finalidad de esta institución es la de destruir el nacionalismo y el patriotismo para preparar el terreno para un gobierno mundial. También se ha utilizado la televisión, la música y el cine para desensibilizar a la población de la violencia, la pornografía y el ocultismo. Por esta razón es posible ver a tantos artistas transmitiendo los mensajes de los Illuminati y tantos programas violentos o que hablan de temas ocultistas.

En una entrevista Svali dijo: “me dijeron que los Illuminati habían planeado lanzar todo su programa para el año 2020. No sé si esta información es confiable, o si es simplemente propaganda. Es posible que hayan cambiado esta fecha desde que estaba en este grupo”.

 

 

 

 

2 comentarios

    • Hola Emmanuel, muchas gracias por tu comentario y por el apoyo, claro que sí continuaremos en esta labor de despertar de la humanidad. Lo que viene ya nada puede pararlo. Además, estoy preparando otros trabajos acerca de casos anteriores para que no queden en el olvido, eso si, sin descuidar el mundo del misterio que fue con el que inicié este proyecto. Te mando un cálido abrazo y seguimos en la lucha.

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